viernes, 31 de enero de 2020


EXPERIENCIA DIFERENTE  EN UN RESTAURANTE

Lucía Rodríguez



Hace unas semanas realizamos un experimento durante una clase con ruido blanco a través de unos cascos, ahora hemos realizado el mismo experimento pero con ruido de un restaurante o cafetería. Ademas de la clase hemos realizado otro pequeño experimento que es una conversación de tres personas en la que yo volvía a llevar los cascos con este ruido ambiente de restaurante.

Comencemos por el principio, al ponerte los cascos con este ruido notas una sensación muy extraña por que te aísla completamente. Aparte de aislarte, des-concentra bastante y cuesta bastante poder atender a algo como puede ser un compañero hablando o puede ser copiar los apuntes de la presentación en la pantalla. 

Desde mi punto de vista es muy complicado tener una perdida y encontrarte en este ambiente, es como si te encontrases en una burbuja en la cual solo tu te encuentras dentro con todo ese ruido de platos, sillas y conversaciones a lo lejos. 
Este experimento podría ser una simulación de una situación en un restaurante teniendo una pérdida y como se siente o encuentra esa persona y la conversación más cercana con ese ruido sería como podría hablar alguien con su familia sentados en la misma mesa pero con todo ese ruido ambiente. 

En comparación a la sensación con el ruido blanco, este es bastante más molesto por la sensación de aislamiento que produce. A la hora de dar la clase cuesta muchísimo más atender al profesor que con este ruido no se le entendía nada de nada, cuando tomaba apuntes iba muy muy despacio, la concentración necesaria para escribir a una velocidad normal no estaba en mi en ese periódo en el que escuchábamos ese ruido. 
Como en la anterior entrada nombré, nuestro compañero Martín habla bastante alto y me pasaba una cosa muy curiosa, cuando no le miraba y dirigía la cabeza hacia otro sitio pero uno de mis oídos estaba dirigido hacia él podía llegar a entenderlo algo pero en cambio le miraba a la cara y de frente y no podía entenderlo, justo al revés que con el resto de los compañeros. 
Al comparar una conversación con ruido blanco y ruido de un restaurante puedo decir que bajo mi percepción es muy complicado seguir una conversación, aunque les mires a la cara y labios y ellos gesticulen y hablen más despacio y vocalizando mejor. Durante esta conversación hablaba con un hombre y una mujer joven, podría asegurar que me resultaba bastante mas fácil entender al hombre que a la mujer.

Estos experimentos resultan bastante curiosos y sobre todo nos ayudan a poder percibir realmente que problemas tienen estas personas con pérdida auditiva. 

jueves, 23 de enero de 2020


CUANDO  OÍMOS MENOS.

Manuel Carrero


¿ Que pasaría si un día de repente dejamos uno de nuestros sentidos ( olfato,vista,oído...) en la cama y salimos al mundo exterior?

Ésta es la experiencia  que os invitamos a tener un día cualquiera, para conocer que les sucede cada día a esas personas que no pueden decidir dejar un sentido en la cama.

La experiencia consistía en pasar un hora con unos auriculares simulando una perdida auditiva, no fue una simulación de perdida auditiva, más bien fue una interrupción con sonido blanco, de la señal que nos llegaba de fuera.

La experiencia fue agradable por los cambios que sin mas remedio tienes que estar haciendo continuamente, la atención pasa a ser casi plena y constante. La mirada se convierte en pieza clave para establecer comunicación con los demás. En mi caso, y por deformación profesional ( protésico dental), miro continuamente a la boca de las personas, esta vez era casi indispensable para entender que querían contar. 

Como la experiencia ya la habían tenido otros compañeras antes estuve intentando encontrar diferencias entre sus comportamientos y las sensaciones que tenía yo. Me sorprendió como ellos y yo nos mirábamos más cara a cara y esa sensación es agradable, tenia la sensación de que la comunicación  con esa persona era los mas importante del momento.

La parte negativa de la experiencia fue el ruido durante una hora y como no la sensación de no enterarte de nada o de muy poco de lo que sucede. Muy desagradable para mi era no tener referencias auditivas de las zonas que quedan fuera del alcance visual, lo que me obligaba a estar mirando inconscientemente hacia atrás para recopilar información de lo que sucedía.
La clase transcurrió con estos inconvenientes y me ratifiqué en la idea que ya tenia sobre lo importante y trasformador que puede llegar a ser la pérdida auditiva. 


miércoles, 15 de enero de 2020

De copas con mi sordera

Manuel Carrero

       De copas con mi sordera, es un nuevo experimento de simulación de perdida auditiva en un entorno de ruido, en este caso un bar de copas o un restaurante bastante ruidoso.

    La sensación, que es por lo que estoy escribiendo en el blog es bastante más agradable que la que tuve en con el ruido blanco, experiencia anterior. Quizás, por que ya no te pilla de nuevas y sabes por donde pueden ir las sensaciones, tal vez esto les pueda suceder a los que tienen pérdida auditiva, ellos están sí o sí enfrentándose a cambios de situaciones continuamente y espero tengan recursos, habilidades y callo para  adaptarse rápidamente.

La sensación de tanto ruido y estar prestando atención a la clase no era ni de lejos como la del ruido blanco, sé que casi todos hemos estado en algún momento en un entorno similar o diría incluso peor, acordaros de algún festival de música, discoteca etc ( si no es así, ya estáis tardando en hacer planes para este verano)
Es difícil entender pero la sensación es menos estresante que la vez anterior, creo que estamos más habituados a estos ruidos, yo, estaba con menos expectativas de sensaciones nuevas y la clase creo que también.

Mi pasado no me ayuda mucho esta vez, mi estado civil, mi edad y algunas otras ...  me hacen recordar grandes momentos y mejores personas.
Resumiendo, estuve bien, relajado, cómodo y pude prestar más atención.


                                                                                                                   

viernes, 10 de enero de 2020


SIMULACIÓN CON RUIDO CONVERSACIONAL 

Patricia Garzón Ruiz


Después de pasar por la experiencia de tener pérdida auditiva con ruido blanco, hemos probado tenerla pero esta vez con ruido conversacional, en este caso ruido de cafetería, con gente hablando, ruido de platos, cubiertos, ...
Comparamos el ruido blanco de la otra vez, con este "jaleo", y hay bastantes diferencias, en el caso anterior tenía que prestar atención, mis sentidos estaban alerta, ... pero en el caso del ruido conversacional además de todo lo que percibí, se añaden otros factores.
En este caso se mezclaban conversaciones, me costaba mucho más entender lo que hablaban, además de no saber quién lo hacía a no ser que lo mirase directamente.
Mi capacidad de concentración se redujo al mínimo, y me di cuenta por las experiencias de otros compañeros que no solo me ocurría a mí. Esto lo notamos en:
  1. Durante las explicaciones, copiábamos mucho más lentos de lo habitual.
  2. Tan solo éramos capaces de hacer una cosa, es decir no podíamos copiar a la vez que escuchábamos a alguien. 
  3. Falta de concentración, teníamos que leer las cosas un par de veces para enterarnos de lo que estábamos escribiendo, y tan solo podíamos escuchar a una persona, no éramos capaces de seguir la conversación entre dos compañeros. Nuestra atención era más difusa.
Poniendo en común todo lo que habíamos notado durante esta experiencia me di cuenta que lo que diferenciaba a este "jaleo" del ruido blanco, era que nos hacía perder capacidad de concentración.
Durante la clase pude seguir la explicación por la presentación de la profesora, pero no por las explicaciones que daba, y mucho menos enterarme de las dudas de mis compañeros, si podía intuirlas por las palabras sueltas que entendía, pero no porque escuchase la frase completa. Además, sentándome en primera fila no sabía quien hablaba, porque todos los sonidos se mezclaban...
En clase no fui capaz de enterarme bien de lo que se estaba explicando, copié toda la presentación, pero si me preguntasen ahora mismo por algo de lo que se vio tendría que releer lo que copié, porque no conseguí seguir la clase de una forma normal. Y mucho menos pude interactuar, ya que me fue imposible ir a la vez que el resto.
Hay ciertas sensaciones que si se han mantenido, como la inseguridad, la desconfianza (fijándome en quien está hablando, por si es relevante para mí o no), el estado de alerta, ...
La sensación de aislamiento es la que marcó el ritmo durante esa clase, como en la vez anterior.


viernes, 3 de enero de 2020

UNA CLASE  DIFERENTE

Lucía Rodríguez Fernández

En nuestra clase, hemos realizado un experimento con ruido blanco.


 Este desarrolla con unos cascos de los cuales sale un ruido blanco, mientras lo escuchas tú y los demás compañeros realizan una clase normal, el objetivo de este experimento es ponerte en la situación de una persona con pérdida auditiva durante una clase en las que hay personas normo oyentes, con pérdida y las dificultades que tiene a la hora del desarrollo de esa clase.

Al ponerte los cascos con el ruido es una sensación un poco extraña ya que notas que pierdes un poco el control del entorno en el que te desenvuelves, claro está que para las personas con pérdida auditiva no notan esta diferencia.

Mi sensación durante toda la clase fue como que me perdía en todo, tanto en lo que hablaba la profesora como en lo que hablaban mis compañeros con la profesora.
Era complicado atender a todo, sentía que no podía escuchar y tomar apuntes de la pizarra a la vez, si escuchaba a la profesora solo podía centrarme en eso y no tomar apuntes por que si no me perdía. Al escuchar a la profesora siempre me fijaba en su cara y en cuanto se movía o giraba y perdías el contacto visual y era difícil escucharla aunque te concentrases en ello.

Es curiosa la forma en la que puedes escuchar tu alrededor durante este experimento, en el cual por ejemplo las voces y la percepción de ellas cambia completamente. Durante esta hora a mi izquierda estaba sentado un compañero con una voz bastante grave pero en cuanto me puse los cascos y estábamos desarrollando la clase su voz se escuchaba como un murmullo muy muy grave pero inentendible en cambio las voces de otros compañeros se distorsionaban pero no tanto y era bastante mas entendible aunque estuviesen más lejos que mi compañero de al lado.

Lo que he podido observar durante este experimento, es que la sensación de desconfianza ya que sientes que siempre te pierdes algo de la situación genera incomodidad. En este caso que era una clase, he sentido dificultad, mayor esfuerzo para conseguir un resultado "normal" y que al relacionarte con los mismos compañeros que hablas todos los días es diferente, te cuesta entenderlos, percibir sus voces y siempre tienes que prestarle atención  plena  y girarte hacia él para verle y escucharle mejor, eso ocurre tanto como con los compañeros como con la profesora. 

EXPECTATIVAS "DEBORADORAS" La llegada de Débora al centro fue un punto de inflexión para nosotros, pues nuca habíamos te...